June 29, 2020

Los tres izquierdistas radicales recaudando fondos para Joe Biden

Los supervisores de Joe Biden pueden mantenerlo escondido en su sótano, pero eso no significa que sus amigos izquierdistas radicales no lo están controlando. Hoy, Biden está recaudando fondos con tres líderes demócratas que han dirigido su partido a posiciones extremas sobre temas como el aborto, la Segunda Enmienda y la inmigración ilegal:

El ex-secretario de HUD, Julián Castro (o como Biden lo llamó erróneamente, Cisneros): Cuando no está pidiendo que los contribuyentes paguen por los abortos de mujeres transgénero o denigrando la bandera estadounidense, Castro está abogando por fronteras abiertas y apoyando más inmigración ilegal. Su propuesta de despenalizar los cruces fronterizos ilegales se convirtió en un estándar para los candidatos demócratas, y ha demostrado el compromiso de su partido de priorizar a los extranjeros ilegales sobre el bienestar de nuestros ciudadanos. Cuando una mujer estadounidense dijo que fue víctima de un delito cometido por un inmigrante ilegal, Castro respondió insensiblemente que 'los crímenes suceden'. Castro tampoco puede nombrar una sola persona que no permitiría ingresar ilegalmente a nuestro país. Igual que Castro, Biden es un extremista y apoya la política de tener fronteras abiertas las ciudades santuarios, la prohibición de todas las deportaciones y la atención médica gratuita para los inmigrantes ilegales. Si a Biden alguna vez se le olvida lo que sus amigos radicales izquierdistas quieren que haga, Castro seguramente se lo recordará. 

La ex-directora ejecutiva de la organización de abortos Planned Parenthood, Cecile Richards: Cuando se trata de terminar con la vida de los bebes afroamericanos y vender sus extremidades, Richards tiene 'una gran cantidad de peso', como diría Biden. Durante años, Richards perpetuó la mentira que Planned Parenthood proporciona mamografías mientras exigía que los contribuyentes le enviasen más fondos a su mega corporación de abortos. Durante casi medio siglo, Biden se opuso al aborto financiado por los contribuyentes pero se sometió débilmente a los extremistas del Partido Demócrata el año pasado y ha cambiado de opinión a los setenta y siete años. Ahora, Biden apoya orgullosamente los abortos de bebés por nacer, sin límites, restricciones y para colmo, financiados por los contribuyentes, hasta el momento en que nacen, tal como le gusta a Cecile Richards. 

El ex-congresista Beto O’Rourke (no es latino, aunque Biden piense que si es): Cuando no está etiquetando a miles de estadounidenses patriotas como nazis o denigrando la bandera, O’Rourke aboga que el terrorista de Oklahoma City, Timothy McVeigh, no debió haber recibido la pena de muerte. O'Rourke también ha dicho que quiere imponerle un impuesto a las iglesias que no están de acuerdo con sus creencias izquierdistas. Sin embargo, quizás la señal más clara de su extremismo son sus intentos de querer quitarle a los estadounidenses sus derechos constitucionales de la Segunda Enmienda. O'Rourke famosamente amenazó con enviar a los policías a cada casa en Estados Unidos para confiscar las armas de los ciudadanos, a la fuerza y sin su consentimiento. Después de esa declaración, Biden contrató al gerente de la campaña de Beto y declaró que lo nombraría para encargarse 'del problema de las armas' en su administración.

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